Cómo entrevistar a tus mayores sobre la historia familiar
Los registros familiares más valiosos suelen estar en la memoria de alguien. Un abuelo puede saber los nombres de sus propios abuelos, el pueblo que dejó la familia y por qué — cosas que ningún archivo guarda.
Haz preguntas sencillas y concretas: ¿cómo se llamaban tus abuelos? ¿De dónde eran? ¿Quiénes eran sus hermanos? ¿A qué se dedicaban? Las fotos antiguas, las fechas de boda y las historias de familia ayudan a empezar.
Anota las respuestas con sus propias palabras y apunta quién dijo qué y cuándo. Un detalle que recuerda una tía puede confirmarlo o corregirlo un primo más adelante.
Muchos mayores nunca usarán una app. Con Kinealogy puedes enviar un enlace sobre una persona; responden unas preguntas sencillas en su móvil, incluso por voz, sin cuenta — y cada respuesta espera tu aprobación antes de llegar al árbol.